Durante el verano, especialmente en ciudades costeras como La Serena, el aumento de la temperatura y la humedad ambiental provoca una mayor activación de las glándulas sudoríparas. Los pies, al concentrar una alta cantidad de estas glándulas, suelen verse especialmente afectados.
Sudar es una respuesta normal del cuerpo para regular la temperatura, pero cuando esta sudoración es excesiva o constante, puede generar molestias que van más allá de lo estético.
El exceso de humedad en los pies crea un ambiente ideal para la proliferación de bacterias y hongos, aumentando el riesgo de mal olor, irritaciones, ampollas e infecciones cutáneas. En zonas de playa, donde se alterna calzado cerrado, sandalias y caminatas sobre superficies calientes, este problema puede intensificarse.
¿Por qué los pies sudan más en verano?
Existen varios factores que influyen en la sudoración plantar durante esta época, especialmente en regiones con clima costero:
Altas temperaturas y mayor humedad ambiental
Exposición prolongada al sol y caminatas en la playa o el borde costero
Uso prolongado de calzado cerrado o con poca ventilación
Materiales sintéticos que no permiten la correcta transpiración
Mayor nivel de actividad física durante las vacaciones
Estrés y factores hormonales
En algunos casos, la sudoración puede ser más intensa de lo habitual, lo que se conoce como hiperhidrosis plantar, una condición que requiere evaluación profesional.
Molestias frecuentes asociadas a la sudoración excesiva
Cuando la humedad se mantiene de forma constante, pueden aparecer síntomas como:
Sensación de pies resbalosos o inestables dentro del calzado
Mal olor persistente
Irritación o enrojecimiento de la piel
Aparición de ampollas por fricción
Infecciones por hongos, favorecidas por ambientes húmedos
Mayor incomodidad al caminar o practicar deporte
Estas molestias no deben normalizarse, ya que pueden afectar la forma de caminar, el rendimiento físico y la comodidad en actividades tan simples como pasear por la costanera o disfrutar un día de playa.
Cuidados básicos para tus pies en verano
Para mantener los pies saludables durante los meses de calor, especialmente si vives en una zona playera, es importante:
Usar calzado adecuado, con buena ventilación
Alternar el tipo de calzado durante el día
Secar cuidadosamente los pies después del baño, la playa o actividad física
Elegir calcetines de materiales transpirables
Evitar permanecer muchas horas con los pies húmedos o con arena
Mantener tus plantillas secas y en buen estado
¿Cuándo es importante consultar?
Si la sudoración es excesiva, persistente o viene acompañada de dolor, irritación, infecciones frecuentes o incomodidad al caminar, es recomendable realizar una evaluación profesional.
Si tu caso es inicial, puedes consultar a tu Podólogo para un manejo general. Sin embargo, si existe infección o excesiva humedad, se recomienda acudir a un Dermatólogo.
El verano se disfruta mejor cuando tus pies están bien cuidados, ya sea caminando por la playa, recorriendo la ciudad o practicando deporte.
Escucharlos a tiempo puede marcar la diferencia entre una temporada sin molestias o una que termine con una afección innecesaria.
